Cuando miré atrás vi mis pasos deshacerse en la arena. Vino el viento, acompañado del tiempo y se los llevó.
Cuando alcé la mirada delante, vi todo un desierto ante mi, sentí que ya no me quedaban fuerzas.
Esto me superaba. Sabia que no tendría fuerzas para volver a soportar otro camino igual. El viento golpeaba mi rostro y solo podía cerrar los ojos.
Puede que esté confundido, cansado o solo. No había nada a mi alrededor. Así que solo me quedaba a mi mismo. Creer en mi.
Aunque soy realista, y lo se. Se que no me quedan fuerzas, pero tengo que seguir. Seguiré hasta que el último músculo de mi cuerpo se paralice. Y no importará nada más.
Something Beatiful
domingo, 2 de febrero de 2014
miércoles, 29 de enero de 2014
Todo Era Calma
Y el tiempo se detuvo. ¿Qué pasó entonces?
No lo sé... pero fue maravilloso. De repente, lo vi todo con claridad.
Allí estaba yo, contemplando aquel hermoso cielo estrellado. Me dio tiempo a todo.
Pensar. Sobre todo, pensar.
Todo lo que sentía se proyectó en mi mente, como una película. Y pude ver, oír y sentir. Y nada existía fuera.
Allí permanecí, tumbado en la hierba. No sabía si con los ojos cerrados o abiertos. Pero, allí estaba y no me importaba nada. Todo era calma.
Ahora sé que es lo que quiero.
Y entonces... el tiempo siguió su curso.
No lo sé... pero fue maravilloso. De repente, lo vi todo con claridad.
Allí estaba yo, contemplando aquel hermoso cielo estrellado. Me dio tiempo a todo.
Pensar. Sobre todo, pensar.
Todo lo que sentía se proyectó en mi mente, como una película. Y pude ver, oír y sentir. Y nada existía fuera.
Allí permanecí, tumbado en la hierba. No sabía si con los ojos cerrados o abiertos. Pero, allí estaba y no me importaba nada. Todo era calma.
Ahora sé que es lo que quiero.
Y entonces... el tiempo siguió su curso.
martes, 28 de enero de 2014
Nada es suficiente
Al principio de todo, hubo NADA.
Después, oscuridad.
Y, al fin, pude levantar la mirada. Y entonces... lo vi. Me vi.
Primero fue un frío intenso, que dejó paso a un extraño nerviosismo. Y luego, hubo una luz. Y me vi. Me vi reflejado.
Era yo, con la mirada perdida.
Pero después de todo, ahí estaba, con toda mi fuerza y toda mi esperanza. Me vi. Y al fin… sonreí.
¿Sabéis que es eso que se siente cuando te ves a ti mismo sonreír? No sabría decir en que parte del camino me encontraba. Pero me daba igual, ¿sabéis por qué? Pues porque sonreía. Después de todo… sonreía, y con eso era suficiente.
Así que, cogí aire. Cerré los ojos. Respiré. Me puse mi americana y salí fuera.
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